DÓNIMO lleva la IA al teléfono de los restaurantes

DÓNIMO se presenta como la única en España que conecta los pedidos telefónicos con el software o la impresora del restaurante. La empresa de Barcelona gestiona pedidos y reservas por teléfono con inteligencia artificial

Una mesa espera, la cocina está en pleno servicio y el teléfono vuelve a sonar. Esta escena es el punto de partida de DÓNIMO, que aplica inteligencia artificial a las llamadas para que el equipo pueda seguir trabajando mientras se atienden pedidos y reservas.

Su asistente conversa con el cliente y recoge los datos para gestionar un pedido para recoger o a domicilio, o una reserva de mesa. Ambos servicios se configuran con la información, los horarios y las reglas de cada negocio, y confirman los datos antes de trasladarlos al restaurante.

Según DÓNIMO, es la única empresa en España que conecta los pedidos telefónicos con la operativa del restaurante. El asistente recoge y confirma el pedido y, según la integración disponible, lo envía al software o a una impresora de tickets. La empresa señala que más de 1.000 restaurantes ya utilizan este tipo de gestión de reservas y pedidos telefónicos con IA.

Para las reservas, el asistente solicita fecha, hora, número de comensales y datos de contacto. Gestiona la solicitud según las condiciones del establecimiento y la disponibilidad accesible mediante su integración. La información llega organizada al restaurante para facilitar la planificación de la sala, atender a quienes quieren reservar y reducir las interrupciones al equipo.

El asistente está disponible las 24 horas, con la gestión de pedidos y reservas ajustada a las condiciones del negocio. Puede atender en cualquier idioma, incluidos catalán, euskera y gallego, y responder consultas habituales. La puesta en marcha adapta la conversación y el envío de la información a cada restaurante.

DÓNIMO busca atender pedidos y reservas sin frenar el servicio, reducir las interrupciones y dar al equipo más tiempo para sus clientes. Además, permite recoger reservas cuando el local está cerrado, para futuras fechas y horarios de apertura.

El proceso comienza cuando el restaurante contacta con DÓNIMO. El equipo de profesionales analiza sus necesidades y recoge la carta, los horarios y las condiciones de pedidos y reservas. A continuación, configura el agente, prepara la conexión con el software o la impresora y realiza pruebas junto al establecimiento. Con la información y los accesos necesarios, la instalación y puesta en marcha se completan en aproximadamente una semana. El equipo acompaña al restaurante durante todo el proceso y ajusta el agente a su forma de trabajar.